FISURA ANAL

Fisura Anal

Es una enfermedad anal muy dolorosa, que ocasiona miedo al defecar. El dolor provoca que el esfínter anal interno se apriete o contraiga de manera importante lo que obstaculiza una adecuada cicatrización de la fisura. El dolor se desencadena o aumenta durante la defecación, por lo cual el paciente evita evacuar, retiene heces que se tornan más secas, más duras, más anchas y cuando evacua por rebosamiento a más velocidad lo que empeora la lesión.

CAUSA

Durante la defecación la dilatación del ano es suficiente para que pasen las heces sin esfuerzo y sin lastimar la piel. Pero si por algún motivo la dilatación es excesiva, la piel se desgarrara. Esta dilatación anal excesiva puede deberse a heces duras, gruesas, o secas.

La rotura de la piel del ano provoca una herida que ocasiona sangrado escaso, rojo, fresco. si se presenta sangre antigua, oscura o con coágulos se deberá consultar de inmediato con su cirujano.

Las fisuras agudas son aquellas que tienen menos de 4 a 6 semanas de evolución, bordes de herida frescos, y deberán tratarse con medicamentos y dieta. Las crónicas son heridas profundas, que exponen esfínter, con pliegue de piel circundante, y papila anal hipertrófica, su evolución es mayor a 4 semanas y el dolor y sangrado son más constantes e intensos, estas deberán tratarse con cirugía.

TRATAMIENTO

Para que la herida o fisura anal cicatrice es fundamental que el esfínter anal interno se relaje. Para relajar el esfínter anal es necesario: aplicación tópica de relajante muscular, dilatación mecánica, inyección de botox, o cirugía (seccionando parcialmente una tercera parte distal del esfínter anal interno involuntario).